La cabeza del hombre prehistórico, así como las manos y otras partes del cuerpo, eran muy distintas a las actuales. La forma de la cabeza y los rasgos faciales del Australopithecus africanus y su evolución hasta el Homo sapiens de hoy, demuestran la clara relación con las características humanas.

En el diagnóstico oriental, en lo "micro" se puede ver lo "macro". Siguiendo este concepto, en la cara se puede ver el estado de todo el cuerpo.

Típica cara del tipo YIN: Lágrima invertida. Frente amplia. Mentón estrecho. Cejas algo separadas. Pómulos poco desarrollados. Piel pálida

Típica cara del tipo YANG: Boca ancha, labios carnosos y rojos. Mandíbula ancha. Apariencia de fuerza. Nariz ancha. Ojos medianos o pequeños. Cejas pobladas que a veces se unen en el entrecejo.

 

Desde un punto de vista genérico, dividiendo la cara en tres zonas obtenemos la siguiente información:

a) muestra nuestra naturaleza intelectual

b y c) muestra nuestra naturaleza emocional

d) muestra nuestra fuerza de voluntad