En realidad a esta teoría se la llamó: Teoría de los cinco movimientos o las cinco fases. La concepción del mundo a través de la teoría Yin y Yang no fue la única, sino que también existe otro sistema por el cual se piensa que todos los fenómenos forman parte de una de las manifestaciones resultantes de la transformación del Ki.

Los elementos que la representan son: la madera, el fuego, la tierra, el metal y el agua. A cada uno se lo asocia con un color, un punto cardinal, una estación del año y todos los fenómenos y objetos que existen en la naturaleza. Esta teoría se aplica principalmente para explicar las características y relaciones fisiopatológicas de todos los órganos internos y los tejidos del cuerpo humano, y entre éste y el medio cambiante, con la finalidad de servir de guía en la diagnosis y en el tratamiento. Cada órgano está nutrido y controlado por otro, y la enfermedad aparece por el efecto de un exceso o deficiencia de esta nutrición o dominio.

Por ejemplo, si hay poco fuego, se corre el riesgo de que el agua lo pueda extinguir. En este caso intervienen en forma directa la energía que regula el sub-sistema del corazón y del riñón, entre otros aspectos a tener en cuenta.

En esta constante interrelación, sin la generación no puede haber movimiento, crecimiento, ni cambio, y sin la dominancia no se mantendría el equilibrio ya que sería un continuo crecimiento sin control. En la primera etapa del aprendizaje estudiaremos la asociación de cada elemento con las emociones y los sentidos, a los efectos de comenzar a elaborar un diagnóstico con mayor claridad, a través de los sub-sistemas de energía.