El doctor Edward Bach, bacteriólogo, homeópata e invetigador, encontró en los remedios florales, una nueva forma de curar. 

Los florales son preparados líquidos que aportan al cuerpo la energía extraída de la flor. Se ingieren en gotas, las cuales, actúan en los campos sutiles o bioenergéticos.

Bach fue un pionero en comprender la relación de las emociones con la salud del cuerpo y la psique y permitió abrir el camino para que otros investigadores continuaran ampliando las aplicaciones de las esencias naturales hechas a base de plantas. 

La mente es el origen de todo poder y la vida es el producto de la actividad de la mente. Mientras exista armonía entre nuestro ser superior y nuestra personalidad, sentiremos: paz, alegría, felicidad y salud.

La curación completa, se produce en nuestro interior, sólo, cuando estamos equilibrados. 

En la enfermedad nada es accidental o casual, sino, que obedece a una ley natural de causa y efecto. 

Existe una gran madeja de emociones inteligentes negativas no resueltas, como: miedo, inseguridad, desinterés, depresión, angustia, soledad, y otras, que terminan por provocar un profundo conflicto psicológico que lleva a un exceso de estrés, causando una disfunción de órganos y sistemas, que somatizándose crean una enfermedad. 

Me siento muy reconfortada en utilizar desde hace más de 10 años, el descubrimiento del doctor Bach, tratando de ayudar desde mi humilde lugar, a gente que necesita equilibrar sus emociones, pues generalmente la vorágine de este mundo nos lleva a una desarmonización que tenemos que corregir, sabiendo que tenemos la seguridad, de que utilizando esta Terapia sin contraindicaciones, llegaremos a superar todos nuestros conflictos.

“Nada tiene más poder sobre el cuerpo, que las creencias de la mente” 

Profa. Marta Martínez Pose